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Mostrando las entradas de junio, 2017

Hora de resistir... LA COSTUMBRE DE NO CONGREGARSE

Texto del mensaje compartido por el Pastor Diego Brizzio el 25/06/2017 Iglesia Cristiana Evangélica “Sígueme” España 155 – Godoy Cruz – Mendoza – Argentina

UNA BUENA INFLUENCIA PARA LOS NUESTROS

Bosquejo del mensaje compartido por el Pastor Diego Brizzio el 18/06/2017 Iglesia Cristiana Evangélica “Sígueme” España 155 – Godoy Cruz – Mendoza – Argentina

“No dejen de poner en práctica todo lo que aprendieron y recibieron de mí, todo lo que oyeron de mis labios y vieron que hice” (Fil 4.9). Aquí tenemos a un pastor y maestro que ha sido una buena influencia para sus discípulos. Timoteo, “recuerdo tu fe sincera, como la que tuvo primero tu abuela Loida, luego tu mamá Eunice, y estoy seguro de que tú también la tienes” (2 Ti 1.4-5). Aquí tenemos a una madre y a una abuela que han sido una buena influencia para su hijo y su nieto. “Esposas, sométanse a sus esposos, de modo que si algunos de ellos no creen en la palabra, puedan ser ganados más por el comportamiento de ustedes que por sus palabras” (1 P 3.1). Aquí tenemos a una esposa que debe ser una buena influencia para su esposo. Ustedes son la sal de la tierra… Ustedes son la luz del mundo… Hagan brillar su luz delante de todos, para …

SIRVIENDO COMO EL SEÑOR

Síntesis del mensaje compartido por Ricardo Palacio el 11/06/2017 Iglesia Cristiana Evangélica “Sígueme” España 155 – Godoy Cruz – Mendoza – Argentina

Se acercaba la fiesta de la Pascua.  Jesús sabía que le había llegado la hora de abandonar este mundo para volver al Padre.  Y habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo,  los amó hasta el fin.*  Llegó la hora de la cena.  El diablo ya había incitado a Judas Iscariote,  hijo de Simón,  para que traicionara a Jesús.  Sabía Jesús que el Padre había puesto todas las cosas bajo su dominio,  y que había salido de Dios y a él volvía;  así que se levantó de la mesa,  se quitó el manto y se ató una toalla a la cintura.  Luego echó agua en un recipiente y comenzó a lavarles los pies a sus discípulos y a secárselos con la toalla que llevaba a la cintura.  Cuando llegó a Simón Pedro,  éste le dijo:  --¿Y tú,  Señor,  me vas a lavar los pies a mí?  --Ahora no entiendes lo que estoy haciendo --le respondió Jesús--,  pero lo entenderás más tard…