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Mostrando las entradas de junio, 2013

Aprendiendo a caminar

Aprendiendo a caminar Por: Luis Caccia Guerra para www.devocionaldiario.com

Recuerdo que mi madre a menudo hablaba de lo mucho que me costó aprender a caminar.Los médicos ordenaron toda clase de estudios, ya que sospechaban la existencia de algún problema óseo o físico que me impedía caminar. ¡Imagínense el temor de mi madre ante la posibilidad de que su hijo no pudiera caminar!! Eso sí: lo hablaba todo. Caminar, nada; hablar, todo. Finalmente y luego de meses de estudios clínicos, el médico principal dio su veredicto. -¡No se preocupe, señora, no tiene nada!¡Es vago!. Lapidario. ¡Gracias, doctor; yo también lo amo!.
En todo caso la vagancia del pequeño vástago pudo significar un gran alivio para mi madre. No había ningún impedimento serio de índole física. Alguna vez iba a poder caminar. Y así fue. Cuando adquirí confianza y me largué, ya nadie pudo detenerme.
Obviamente, a medio siglo de aquellos duros momentos no puedo recordar absolutamente nada, sólo las palabras de mi madre. Per…

El fluir de nuestros pensamientos

El fluir de nuestros pensamientos Por: Luis Caccia Guerra para www.devocionaldiario.com

El agua tiende a fluir siempre por un mismo sendero, El que naturalmente le resulta más fácil. Quienes vivimos en zonas de montaña podemos observar este fenómeno cada día. El agua proveniente de la nieve de las altas cumbres, que se derrite al llegar la temporada estival, tiende a fluir por el camino naturalmente más fácil. De tanto pasar siempre por el mismo lugar, va creando su propio sendero en la ladera de la montaña. Con el tiempo ese camino del agua va profundizándose más y más hasta formar anchos y hondos socavones. Muchos de ellos terminan convirtiéndose en bravos ríos de montaña que arrasan todo a su paso.
Para que esto preste una utilidad a los seres humanos, es necesario construir obras que canalicen ese caudal lanzado con impetuosa fuerza al libre albedrío de la naturaleza y grandes reservorios que permitan tener disponible el líquido elemento cuando más se lo necesite.
Así es como fun…

Gafas de sol

Gafas de sol Por: Luis Caccia Guerra para www.devocionaldiario.com

Días atrás, noté en mis gafas de sol como un pequeño y molesto pelito de escasos dos o tres milímetros de largo. Cuando examiné detenidamente el cristal con la intención de extraer el pelillo, descubrí que en realidad se trataba de una trizadura. Con el transcurrir de los días y del uso, la pequeña e imperceptible rotura fue extendiendo su longitud hasta que un día fui a extraer los anteojos de su estuche para ponérmelos y el cristal ya se había espontáneamente partido en dos. El técnico dijo que por el tipo de diseño y armado del marco no se podía extraer el cristal para reemplazarlo.
¡Qué pena! ¡Amaba esas gafas! ¡Y cómo las necesitaba! De modo que no hubo más remedio que dejar esos anteojos que me habían acompañado poco menos de quince añosy adquirir unos nuevos.
Estrenar las gafas de sol nuevas, me hizo recordar la primera vez que usé lentes para sol. Era un niño de unos once, tal vez doce años cuando usé gafas d…

Agua estancada

Agua estancada Por: Luis Caccia Guerra para www.devocionaldiario.com

En el estado donde vivo, los ingenieros durante los últimos dos siglos lograron convertir una zona árida de desierto montañoso en un verdadero oasis de vida. Si hay algo que llama poderosamente la atención a visitantes y turistas de diversas partes del mundo, son las “acequias” o “cunetas” que corren a ambos lados de las calles en plena ciudad. Son pequeños canales que llevan el agua de riego proveniente de diques y reservorios para la abundante arboleda de la ciudad. También cumplen la función de escurrir rápidamente el agua de las calles cuando llueve, cosa que ocurre pocas veces en el año.
Esta ingeniosa manera de transportar y aprovechar el agua de deshielo proveniente de los ríos de montaña, sumada a otras complejas obras son los medios de aprovisionamiento de agua para la ciudad y sus habitantes. Es lo que hace que una zona árida y desértica se transforme en un frondoso oasis. Pero el agua de riego es buena m…