Craig McClure Coalición por el Evangelio https://www.coalicionporelevangelio.org/ Todos los derechos reservados-Publicado con permiso Dios da dones. Algunos predican con una claridad que sorprende. Otros pastorean con una sabiduría que realmente edifica. Hay misioneros que ven frutos que solo pueden explicarse por la gracia de Dios. Y, sin embargo, cuando alguien se acerca después de un sermón o un tiempo de ministerio y dice con sinceridad: «El Señor me habló a través de ti», la respuesta de muchos líderes es casi automática: «No, no… si recibiste algo, da gracias a Dios. No tuvo nada que ver conmigo». O incluso: «Gracias, pero realmente no fue tan bueno». Suena humilde. Pero muchas veces no lo es. Algunos líderes luchan genuinamente con cómo recibir palabras de afirmación y caen en el orgullo. Otros se van al extremo opuesto y desarrollan este patrón de minimización constante. Este segundo grupo suele pensar que está siendo humilde y por eso rara vez examina lo que realmente está ha...