Cuando hacer mucho no es suficiente
Patricia Namnún Coalición por el Evangelio https://www.coalicionporelevangelio.org/ Todos los derechos reservados-Publicado con permiso Hay momentos en los que sentimos que estamos haciendo todo lo que podemos, dando lo mejor que tenemos. Llevamos muchos sombreros: somos padres, tenemos responsabilidades del hogar, trabajamos, estudiamos, servimos en la iglesia, cuidamos de otros, mantenemos relaciones… Pero, si somos honestos, podemos sentir que algo no está bien. Vivimos ansiosos, nos irritamos con frecuencia, nos duele no ser considerados. Al mismo tiempo, muchas veces sentimos que todo lo que hacemos no es tomado en cuenta. Entonces empezamos a preguntarnos: ¿Qué me falta? ¿Qué más tengo que hacer? ¿Por qué, si estoy haciendo tanto, sigo sintiéndome así? Creo que muchos podemos identificarnos con esta realidad: hacer mucho y sentirnos vacíos. Llenar tantos espacios y sentir que nada es suficiente. Justamente ahí es donde la Palabra nos confronta con una verdad que no siempre estam...