Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta raices de amargura

LA AMARGURA QUE NO SABÍA QUE TENÍA

Imagen
Patricia Namnún Coalición por el Evangelio https://www.coalicionporelevangelio.org/ Todos los derechos reservados-Publicado con permiso Hay pecados que solemos identificar con facilidad. Sabemos cuándo mentimos. Sabemos cuándo gritamos con ira. Sabemos cuándo actuamos con orgullo. Pero hay otros pecados que salen de nuestro corazón en silencio. Comienzan con algo que pensamos que tenemos bajo control, pero terminan echando raíces profundas que luego no sabemos de dónde han venido. La amargura es uno de esos pecados. Lo interesante con el pecado de la amargura es que muchas veces no comienza como amargura. Inicia en medio del dolor por alguna pérdida o algún anhelo insatisfecho, en medio de una injusticia real o percibida que ha sido cometida en nuestra contra o de alguien que amamos. En ese momento, algo empieza a hervir lentamente dentro de nosotros y nuestro corazón se va endureciendo sin que nos demos cuenta. No nace de la nada La amargura no es un evento aislado. Es una emoción ne...

RAÍCES de AMARGURA

Imagen
Software Redil Haciendo viral la Palabra de Dios https://www.redil.co/ Todos los derechos reservados-Publicado con permiso Otros enlaces de Software Redil: https://www.facebook.com/SoftwareRedil/ https://www.instagram.com/software.redil https://www.pinterest.es/SofwareRedil/ https://www.youtube.com/SoftwareRedil

ARRANCARLO DE RAÍZ

Imagen
Pablo Martini Una Pausa en tu Vida https://labibliadice.org/unapausaentuvida/ Todos los derechos reservados-Publicado con permiso La amargura que encontró sustrato en lo más íntimo de nuestras almas le otorga un lugar de preeminencia al enemigo mismo de nuestras almas: El Diablo. Poco a poco este adversario ejerce influencia sobre nosotros y nos conduce a cometer errores graves. Expresiones humillantes y despreciativas, actitudes de enojo, de inconformidad, acciones equivocadas y hasta la misma fe del individuo se va deteriorando. El salmista lo explica de una forma clara y directa en la Palabra de Dios: “Se llenó de amargura mi alma, y en mi corazón sentía punzadas. Tan torpe era yo, que no entendía; era como una bestia delante de ti”. (Salmo 73:21, 22). Es que la amargura llega a cegar el entendimiento de las personas. No reflexionan, ni dan lugar a una palabra de orientación que les permita conocer los p...