LA AMARGURA QUE NO SABÍA QUE TENÍA
Patricia Namnún Coalición por el Evangelio https://www.coalicionporelevangelio.org/ Todos los derechos reservados-Publicado con permiso Hay pecados que solemos identificar con facilidad. Sabemos cuándo mentimos. Sabemos cuándo gritamos con ira. Sabemos cuándo actuamos con orgullo. Pero hay otros pecados que salen de nuestro corazón en silencio. Comienzan con algo que pensamos que tenemos bajo control, pero terminan echando raíces profundas que luego no sabemos de dónde han venido. La amargura es uno de esos pecados. Lo interesante con el pecado de la amargura es que muchas veces no comienza como amargura. Inicia en medio del dolor por alguna pérdida o algún anhelo insatisfecho, en medio de una injusticia real o percibida que ha sido cometida en nuestra contra o de alguien que amamos. En ese momento, algo empieza a hervir lentamente dentro de nosotros y nuestro corazón se va endureciendo sin que nos demos cuenta. No nace de la nada La amargura no es un evento aislado. Es una emoción ne...